Saltar al contenido

Deseos navideños

Siempre me han enamorado las tradiciones navideñas.

Dentro de todo el caos, las preocupaciones, las prisas y las rutinas en las que se desarrolla la vida; llega ésta época del año para hacernos desacelerar, para hacernos re-pensar lo vivido durante los últimos doce meses y hasta en ocasiones, para hacernos rectificar aquellos comportamientos que nos han generado emociones negativas.

Es también la época del año en la que somos más indulgentes con nosotros mismos y nos permitimos no sólo desear, si no también CREER que esos deseos se pueden volver realidad. No estoy hablando solamente de ganarse la lotería (que de décimos no va la vida, aunque ayuden mucho a vivirla), pero de creer en las pequeñas grandes cosas, como encontrar el amor, recuperar la salud, hacer un sueño realidad… y nadie mejor que un niño para enseñarnos a creer en los deseos navideños.

Así, el otro día andando por las pequeñas y encantadoras calles de Sitges ahora vestidas de luces y música festiva, encontré el árbol navideño de la plaza principal decorado con bolas de colores, estrellas gigantes y sobre todo: DESEOS. Los deseos de niños pequeños, que con sus trazos casi ininteligibles hacían saber al mundo aquello que su corazón anhelaba, sin vergüenza ni pretensiones.

Lo que más me sorprendió de aquellos deseos era que, al menos el 80% de ellos eran cosas que no se podían comprar. Porque aquellos niños no deseaban cosas materiales. Sin embargo, deseaban que sus padres les hicieran caso, que otro niño volviera a ser su amigo, deseaban paz y amor, y en su inocencia, deseaban simplemente ser capaces de “portarse bien”.

Después de leer aquellas notas adheridas al árbol me he cuestionado muchas cosas, pero sobretodo, he recordado de qué va la navidad, más allá del significado otorgado por las distintas religiones; la navidad va de AMAR, va de DEDICAR TIEMPO a los nuestros y a los que nos necesitan, va de BUENAS ACCIONES, va de AGRADECER, va de RECORDAR la persona que queremos SER como ejemplo para nuestros hijos.

Hoy mi compromiso es éste, mi nueva tradición inspirada en la navidad, será llevar el espíritu navideño siempre en mi corazón y permitir que aflore en la mayor cantidad de momentos, especialmente en aquellos más oscuros y difíciles. Ser una mejor persona cada año, para que al mirar a mi hija a los ojos, me devuelva una mirada enamorada y confiada, la misma mirada que me ha devuelto cada día hasta hoy.

2 comentarios sobre “Deseos navideños Deja un comentario

Escribe aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: